A mediados del año 1998 un grupo de compañeros teníamos la necesidad de ponerle ritmo y alegría a los reclamos que tenia nuestra gente, ya que de tristezas y amarguras estábamos llenos…
Fue así que un 1º de Mayo en Villa Corina se arranco con el primer ensayo de un grupo de ¨limados¨, que tomando una escoba como estandarte, dió origen a su primer desfile. Mas tarde Los Kilmes van a las fuentes para abrazar la tradición murguera con pasión y sacrificio, y devolverle la ilusión y la alegría a nuestro pueblo.
Desde entonces los ensayos nunca pararon, recorrimos barrios, asentamientos, villas, comedores, escuelas, hospitales, festivales, marchas, etc., y siempre tratando de ser ¨las voces de los que no tienen voz¨, para que nunca dejen de ser escuchadas.
Nuestra murga es una construcción colectiva muy plural, donde absolutamente todos tienen un lugar, si respetan los únicos requisitos: la alegría y la pasión, el respeto, el compromiso y la solidaridad, compartiendo un proyecto de cultura distinta a la que nos proponen los dueños del pensamiento único.
Lejos estamos de ser un producto rico en lo escénico, musical, artístico o teatral, porque por sobre todas las cosas queremos ser un canal de participación popular, abarcativo y no excluyente.
Nuestro objetivo es claro: retomar los hilos de nuestra cultura, nuestras raíces, nuestras historias muchas veces cortadas a machetes y balazos. Decir lo que decimos y pensar como pensamos nunca ha sido fácil, ya que los palos en la rueda nunca han faltado. Depende de cada murga el tener una influencia política o religiosa, o el aceptar dinero de funcionarios para tocar en campañas o no. A nosotros nadie nos va a comprar con dos monedas, nadie silenciará nuestras criticas y reclamos, ni nos dirán como tenemos que pensar. Por esto es que resolvimos ser independientes, autofinanciarnos y decidir todo en asamblea, tampoco recibimos ningún subsidio ni ayuda de ningun tipo como otras murgas. El día que esto deje de ser así… nuestro sueño, ya no tendrá sentido.
¨La sonrisa es el emblema de los mejores sueños, y el estandarte de nuestra esperanza como integrantes de esta hermosa forma de expresión cultural, llamada murga…¨
¿Por que nos llamamos Los Kilmes con ¨k¨?
La ¨k¨ era una letra no española y expresaba una lucha contra el lenguaje heredado. Se remitía a la forma universal del lenguaje indígena ya traducido y conocido para esa época. Esta letra para nosotros señala el origen autóctono de los naturales de esta tierra y el rescate de su propia lengua y fonética.
Al pueblo de los indios Kilmes los trajeron a pie los españoles que los habían tomado como esclavos, desde Quilmes de Tucumán hasta nuestra ciudad. Los utilizaban para la construcción de viviendas y tareas muy pesadas. En el camino murieron muchos de ellos a causa de enfermedades, hambre, falta de agua, y por no recibir ninguna asistencia.
El cementerio de Los Kilmes se ubica en las actuales manzanas históricas de la Catedral, la Plaza San Martín y cuadras aledañas. Hoy por hoy todavía se encuentran enterrados algunos aborígenes. Sus descendientes resguardan sus sepulturas, ya que con las nuevas construcciones se han destruido muchas de ellas a través del tiempo.
El 14 de agosto de 1812 el triunvirato decreta: “Declárese al pueblo de Los Kilmes libre a toda clase de personas; su territorio por la propiedad del Estado.” Se derogaron y suprimieron todos los derechos y privilegios que gozaban los pocos indios que existen en dicha población y en su virtud se extingue en los citados naturales toda jurisdicción, amparándoles por ahora en la posesión de los terrenos que ocupan y cultivan.
Por esta razón tomamos el nombre de “Los Kilmes” , en honor a la tribu guerrera a la cual tuvieron que desterrar para poder dominarla, en homenaje a su valor y su lucha!!