Cancionero 2003

A MAXI Y DARIO

Qué lindo que sería cantarle a nuestras alegrías,
a lo divino de nuestras estrellas,
o a la carcajada de la luna en estas noches de Carnaval.

Pero sepa mi gente, es un pecado olvidar,
en este ispa se mueren los pibes de hambre,
y a otros los matan por pelear.

Quisiéramos rendirle homenaje,
a los miles que pelean y no se dejan doblegar,
Maximiliano Kosteki y Darío Santillán,
viven en la alegría que no nos pueden arrancar.

SUENE, SUENE BARRIGON

Suene, suene barrigón,
no me vaya a abandonar,
no deje de ser el compás
de este rabioso murgón.

Usted que acompaña
cuando en febrero
se asoma el Carnaval.

Usted que sabe juntar
a los mocosos de las plazas,
acunando en las noches
de galeras y comparsas.

No se me vaya a borrar
en este preciso momento,
pues pa´ la ruta rajamos,
pa´ salir a protestar,
ya que no todo es festejo
en este querido lugar.

Que suene y que suene,
y si no suena lindo,
que suene igual.
Como ayer, hoy y siempre,
Agru-pasión Murga Los Kilmes,
dueña del Carnaval!

SIEMPRE ES CARNAVAL

Cuántos viven disfrazados,
sin saber que así quedaron
cuántos se oyen sin reír.

Este mundo es escenario
de un gran cine continuado
que nos hace consumir.

La señora está indispuesta
o ha salido hace un momento
el esposo se hace el muerto
si es que vienen a cobrar.

Y es el carnaval,
y es el carnaval,
una eterna noche,
que invita a soñar.

Van cayendo serpentinas,
unas gruesas otras finas,
que nos hacen tambalear.

Vos ves siempre lucecitas,
sos la eterna mascarita
que gozás con engañar.

Y cuando en tu disfraz,
la careta queda ausente,

y en tu cara de inocente,
todo el año es carnaval.

Y es el carnaval,
y es el carnaval,
una eterna noche,
que invita a soñar.

Que tuviste una fortuna,
que de oro fue tu cuna,
que esto cuesta que se yo.

Las mujeres y los hombres,
por tu amor tocan la luna,
y otras cosas mas por vos.

Y si hablas de tu familia,
tu pretérito imperfecto,
lo pasaste como un rey.

Yo quisiera que me digas,
dejando un poco esto,
si la cuenta vos has hecho
¿cuántos pesos me debes?

CHE FULANO SI TE VAS

Al fulano le contaron
que en Ámsterdam se está mejor.
No te afanan en la esquina
y hasta los trenes tienen calefacción.

Al fulano le batieron
que el mejor fútbol es el inglés,
si hasta con dos morlacos
te sentás en el Bernabé.

Al fulano le soplaron
lo lindo de la Torre de Babel,
que Miami ni se inunda
y a los pobres ni los ves.

Pobre Fulano, bien cansado
vendió, los timbó, el catre y la tv,
esa que tanto supo querer.

Aprontó bien el pasaporte
y el pasaje, en el grito, ni se ve.
Esconde en el bolso la bandera,
el cuadro del Diego
y la remera con la cara del Che.

Allá encaró el fulano,
quién lo ha visto y quién lo ve.
Hasta Ezeiza no lo paran,
y ni saludó en el cabaret.

Ya no verá calles de barro,
amigos de esquinas,
ni las novias de los 16.

Deja viejos, hermanos, hijos,
con la promesa de volver.
Escupe broncas, muerde dolores, bien sabe por qué.

Che fulano si te vas,
no te vamo´ a criticar,
te guardamos en la memoria,
por si al pasado querés arribar.

ECHE AMIGO

Eche amigo nomás, écheme y llene,
hasta el cogote la copa de champán,
que esta noche de faso y alegría,
el dolor que en mi alma quiero ahogar.

Es el ultimo corso de este año,
de este año muchachos que se va,
mejor dicho, se esconden los tablados,
para dentro de un año regresar.

Yo la quise muchachos y la quiero,
y jamás la podré dejar,
yo me emborracho con ella,
y ella me sabe perdonar.
Eche mozo, eche mozo mas champán,
que todo mi dolor, bebiendo lo he de ahogar…

Y si la ven,
murgueando diganlé,
que fue por su pasión,
que mi alma yo entregué.

Y brindemos nomás la última copa,
que tal vez también ella brindará,
sus colores, sus levitas, sus galeras,
que transpiran en cada carnaval.

Eche amigo nomás, écheme y llene,
hasta el cogote la copa de champán,
que esta murga deja su despedida,
hasta dentro de poco regresar.

QUE DIRAN

Muchos se preguntarán,
de qué hablaran los murgueros
cuando vuelvan los feriados de carnaval.
Se borrarán de un plumazo
los recuerdos de tanta tristeza,
o el olvido les habrá de ganar la pulseada,
a los duendes de la alegría.
Acaso, agregando un rojo al almanaque,
pensarán, equivocadamente,
apagar tanta pasión encendida.
Mientras el hambre siga golpeando las puertas,
las injusticias teniendo la razón,
habrá murgueros entregando el alma,
regalando una sonrisa, el corazón.