Cancionero 2002

AQUI ESTAMOS

Aquí estamos, hemos venido,
y si hemos venido es porque alguna vez empezamos.

Quizás con mucho desparpajo,
tampoco siendo un montón,
pero armados de paciencia
y sobrados de pasión.

Aunque la cosa no saliera,
siempre se volvió a empezar,
porque detrás del estandarte,
están los pibes pa´ aguantar.

Murga marcha, murga piquete, murga solidaridad,
murga de los que menos tienen, pero que les sobra pa´ soñar.

Aquí están, mírenlos bien,
se los queremos presentar,
murgueros que ende veraz,
pa´ los que les guste marchar.

¡Agru-pasión murga Los Kilmes! ¡¡Dueña del carnaval!!

PASION

Me comiste la boca,
me envenenaste el alma,
me digeriste el cuero,
transpiro tu pasión.

Si cuando suena un bombo,
se parten los huesos,
es porque los recuerdos,
me llevan hasta vos.

Agradezco en vida,
haberte conocido,
fue en un ensayo eterno,
que yo me enamore.

Soñadora eterna de viejas utopías,
a la murga Los Kilmes
yo nunca olvidaré.

La luna fue testigo,
de ese romance loco,
en esos carnavales,
que ya no volverán.

Hasta que nos juntemos,
todos los murgueros,
para a Rey Momo,
poder liberar.

La de la monja

Andas vestida de blanco y negro
vas caminando por la ciudad,
no fumas, tomas ni te diviertes
porque el Señor te castigará.

Quisieras ser un montón de cosas,
pero tu madre te aconsejó,
te dijo: nena hacete monja
que es la única forma de ver a Dios.

Pero un día dijiste basta
y revoleaste tu pelo al viento,
y con el loco de pelo largo
hiciste un sauna en el convento.

La sotana fue minifalda
y en esa noche de luna gris,
curtiste amor hasta la mañana,
curtiste amor hasta morir.

Tu vieja se encerró en el convento,
se pasa el día rogando al cielo,
y el cura que le daba sermones
el otro día se la violó.

Andas vestida de blanco y negro,
vas caminando por la ciudad,
hoy fumas, tomas, y te diviertes,
y del Señor no te acuerdas mas…

TE DOY LO QUE TENGO

Yo tengo un cotorro,
un catre y una viola,
un peine y un espejo,
colgado en la pared.

Y tengo dos cuadritos
que hice en la gayola,
color blanco y celeste,
de seda cordoné.

(Los pibes)
Todito lo que tengo, pa´ vos es alma mía,
el mate, la bombilla, y hasta el calentador,
y tengo pa´ esas noches, de invierno crudo y frío,
de lana un acolchado pa´ que duermas mejor.

Es lindo mi cotorro, lo vieras de mañana,
el sol que entre los vidrios, dibuja la pared.
Y tengo una maceta, colgada en la ventana,
que tiene unas ramitas, de flores rosa té.

(Las pibas)
El cotorro no es tuyo,
ni el catre ni la viola,
tu paso en la gayola
fue por estafador.

El mate y la bombilla,
metételo en el or…..! (eeeehhh!!)

Sigamos en la murga,
que así estamos mejor.
Sigamos en la murga,
que así estamos mejor.

QUEREMOS DEJAR

Queremos dejar testimonio
de que vivimos, que somos.
Que aunque la carcajada les duela,
y la sonrisa los hiera,
no podrán tapar las estrellas,
en una noche carnavalera.

Queremos dejar testimonio,
que somos tiempo, palabra, acción, alegría.
Desfachatada alegría
que no podrán amarrarla con grilletes
ni torturarla con tristezas,
tampoco encerrarla con clandestinos dolores,
y mucho menos apagar con tibia agua,
tanta pasión encendida.

Queremos dejar testimonio,
no en grises momentos,
ni en falsas medallas.
Quizás valga la pena ser abrazos, ser lunas,
ser vientos de rebeldes esperanzas.

SE VIENE

Se viene el estallido,
se viene el estallido,
en la Argentina,
y en el Gobierno, también.

Se viene el carnaval,
se viene el carnaval,
en Argentina,
y en esta murga, también…
y si tenés alguna duda,
no chamullés con De La Rua,
y si esta no se pone ¨dura¨,
¿ Qué es, qué es?

Se viene el estallido,
se viene el estallido,
de mi Gobierno,
de la Argentina, también.

Y ya no nos quedan dudas, che,
se re pudrió esta basura,
la gente echó a De La Rua,
¿A quién mas?

Se viene el estallido,
se viene el estallido,
de mi Gobierno,
de la Argentina, también.

Volvió Don Momo,
fue corto el carnaval,
cerdos pusilánimes,
vendiendo lo que nos queda.

Se llevan los corsos,
nuestra última alegría,
gente aguantando,
para salir de esta ruina…

Se viene el estallido…

YO NO SE POR QUE GRITAS

Yo no se por qué gritas,
si las cosas están claras,
si al Rey de este carnaval,
hay que liberar.

Todos sabemos qué pasó,
una noche muy oscura,
una gorra lo secuestró,
y lo encarceló.

Pero no pueden entender,
como en febrero se escapó,
una levita se calzó, y se puso a bailar,
en la murga de mi barrio, hasta delirar.

¿Cómo me vas a pedir
que yo deje los tablados?
Que abandone a mis hermanos,
y menos en carnaval…

¿Cómo hago pa´ no estar
en esta murga alocada?
Sentimiento y carcajada
que el pueblo nos sabe dar.

¿Cómo hago pa´ olvidar
aquel beso muy sincero?
Ese abrazo compañero
que Los Kilmes… supieron dar.

LOS MURGUEROS

Los bombos suenan partiendo la noche.
Los platillos con su brillo se confunden con las estrellas.
La silueta de los pibes ya va doblando la esquina.
Y en ese preciso momento, esa niña, hunde una daga en forma de pregunta:
¨Papá, ¿qué son los murgueros?
¿Serán las serpentinas que bajan coloridas?
¿O las guirnaldas multicolores adornándonos la esquina?
¿Acaso la caricia dulce del nono carnavalero?
¿Tal vez la pequeña y frágil mariposa,
que burlándose de la gilada,
pega saltos en el aire sacudiendo una patada?
Pero quién podrá negar, siendo barricadas de memorias,
que no dejaran pasar al olvido.